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Marcato rompió el silencio: autocrítica, balance y ganas de afrontar un nuevo Federal

Marcato rompió el silencio: autocrítica, balance y ganas de afrontar un nuevo Federal
20 Jul
9:55

El 10 de abril, Presidente Derqui venció a Sportivo Escobar por un lapidario 74 a 55 y barrió la serie de Playoffs Divisional del Torneo Federal por 3 a 0. Desde ese día, pasaron más de tres meses para que Gabriel Marcato, entrenador del Albiceleste, volviera a tomar contacto con los medios. El llamado a silencio, inusual en él, pero a la vez sumamente respetado por los medios, terminó este lunes, al aceptar una entrevista larga y tendida con Radiodeportes Escobar, único medio local que cubrió íntegramente la campaña de Sportivo.

Agradecido porque se le haya respetado la decisión de no hablar, para dejar que los ánimos personales se tranquilicen, ratificó que le “cuesta muchísimo no estar en el club”, y ese apego que siente por Sportivo inclinó la balanza para optar por la continuidad. Claro que, para eso, fue necesario repensar todo lo que sucedió en el último torneo, del cual reconoce haber aprendido mucho.

Con energías renovadas y un semblante mucho más alegre que aquel de preocupación que lo persiguió durante la segunda parte de la temporada 2017-2018, Marcato se mostró abierto a contestar todas las preguntas y realizó una radiografía muy detallada de lo que fue la participación albiceleste en el Federal. Durante unos 40 minutos de conversación, contó cómo fue sintiéndose a sí mismo y a su equipo a lo largo del torneo, y también deslizó algunas proyecciones sobre lo que se viene: la confirmación de dos refuerzos y dos continuidades, lo que espera del club y el espacio que desea ocupar en la estructura del básquet.


Tiempo de balance

¿Cuál es la primera imagen que te quedó a vos de lo que fue el equipo en el Federal?

Fue un torneo en el que Racing de Chivilcoy fue un justo ganador, porque dominó la competencia de principio a fin. Sus números fueron impresionantes, solo perdieron un juego, merecidísimo campeón. Fue un orgullo poder competir contra ellos, en una Zona Bonaerense que fue muy difícil, de las más competitivas del torneo. A nosotros nos costó entrar firmes al torneo, de hecho, perdimos tres partidos consecutivos. Después nos encaminamos, empezamos a encontrar una química como equipo, nos consolidamos y por momentos el equipo estuvo muy bien: peleamos el segundo lugar y de hecho durante algunas fechas ocupamos ese puesto. La verdad es que estábamos bien hasta que llegó el receso. Luego, por varias circunstancias que se dieron todas juntas, bajamos en el rendimiento y nos costó bastante poder ser el equipo que fuimos en la primera parte.

¿Hubo dos equipos diferentes de Sportivo a lo largo del torneo?

Sí, fuimos un equipo en la primera fase y luego del receso el equipo fue otro, eso sin duda. Nosotros nos planteamos el objetivo de ser segundos, un objetivo alto, y sabíamos contra qué equipos teníamos que estar peleando. Pero perdimos partidos que no deberíamos haber perdido y quedamos cuartos, lo cual no es malo, pero ya todo nos empezaba a costar mucho. Sucedieron algunas cosas y eso hizo que no jugáramos una buena primera fase de Playoffs, y hemos quedado afuera justamente ante Derqui. Ellos encontraron su mejor versión como equipo y nosotros, al contrario: en los Playoffs fue cuando peor estuvimos. No llegamos bien por muchas circunstancias y yo creo que, contra quien nos hubiera tocado jugar, no teníamos chances de pasar. De todas maneras, el equipo compitió de igual a igual y en diciembre habíamos finalizados muy bien, con la mayor cantidad de partidos disputados y hemos podido ganar tanto de local como de visitante. Este juego es muy dinámico, muy cambiante y es todo muy parejo. Y, como en todo equipo de conjunto, los estados de ánimo tienen muchísimo que ver, y creo que nosotros no hemos llegado bien a esas situaciones importantes, como lo era el inicio de los Playoffs.

¿Creés que hubo algún jugador de los que llegaron que no rindió lo que se esperaba?

Primero y principal yo soy el responsable absoluto del armado y conformación y elección de los jugadores, siempre obviamente condicionado a un presupuesto, a un estilo, una forma. También hubo jugadores que nunca habían participado de este torneo y han competido muy bien, y jugadores de los cuales teníamos mayor expectativa, pero esto pasa en todos los equipos. Lamentablemente no es garantía, ni teniendo el mejor presupuesto y pudiendo elegir antes que los demás te asegura nada. Hay mucho de lo que sucede en el día a día, mas allá de lo táctico, lo técnico y lo estratégico, hay un montón de cosas que también tienen que ver en el rendimiento del equipo y creo que eso fue lo que no encontramos. En lo personal, sí esperaba más de algunos jugadores, pero no es echar culpa ni nada, el primer responsable soy yo, tanto en la elección como en el rendimiento del equipo y hasta donde llegamos.

Con la foto del equipo que se armó, puede ser que la ilusión haya sido más grande que otros años, y por ahí traer nombres no te asegura nada sino se le encuentra la química al equipo.

Obviamente que los nombres no ganan torneos. Había mucha ilusión porque nos había ido muy bien, y hasta por arriba de las expectativas, en el torneo pasado, donde competimos de manera muy respetuosa y sabiendo que teníamos muchas limitaciones, pero realmente fuimos un equipo y llegamos a una instancia del torneo increíble. Nadie sospechaba que podíamos llegar hasta ahí. Entonces, en esta segunda participación, en la cual no pudimos sostener gran parte del equipo, pensábamos que con los jugadores que habíamos traído podíamos llegar a repetir ese rendimiento y no fue tan así. Tampoco considero que teníamos jugadores de gran trayectoria, de grande renombre. A veces las expectativas son mayores a lo que realmente sucede, porque a pesar de lo que diga un currículum sobre un jugador, hay que ver qué es lo cierto de eso, porque una cosa es ser parte del equipo, participar, y otra cosa es ser protagonista de los equipos en los cuales estuvo. Nosotros teníamos chicos que habían jugado a buen nivel, pero que eran participantes y no protagonistas primarios en la formación de sus equipos.

Si tenés que elegir una fotografía de un momento positivo y una de un momento negativo de este Federal, ¿cuáles serían?

La positiva, cuando a mediados del torneo nos estabilizamos y tuvimos una racha de cinco juegos consecutivos ganados, habiendo hecho muy buenos partidos. Incluso a nosotros nos toca perder acá con Belgrano de San Nicolás en un cierre que podría haber sido para cualquiera de los dos, donde realmente estábamos jugando en un nivel muy bueno, cerca del techo de lo que el equipo podía llegar a dar. Todo fluía y parecía que las cosas podían estar mucho mejor de lo que estaban hasta ese momento. Lo negativo es lo que pasó en la segunda parte y no haber podido, por un montón de situaciones que no vienen al caso ni quiero mencionar, terminar el año habiendo podido despedirme del equipo, compartir un asado final más allá de situaciones personales o individuales que se dieron en ese momento. Son cosas de las que me arrepiento, de las que hay que aprender. Ganar es lindo, pero el camino y estar juntos creo que es mucho más importante.

¿Cuál es el balance de lo que dejó el torneo?

Cuando arranca una temporada nueva, uno siempre tiene la ilusión de jugar la final del torneo, uno se prepara y se mentaliza y se responsabiliza para eso. Después obviamente sabemos de las realidades de cada equipo y hasta dónde puede llegar. Creo que podríamos haber jugado un par de series más, no era algo ilógico y nos fuimos en la primera serie con un 3 a 0, lo cual deja un sabor muy amargo a lo que había sido la primera parte del torneo.

Como entrenador de Sportivo tuviste la posibilidad de dirigir al equipo hacia dos ascensos al TNA. ¿Pensaste antes de iniciar este segundo Federal que podía haber sido distinto cuando se había pasado una prueba de fuego en el primero?

Reitero, cuando se arranca la ilusión siempre es llegar lo más lejos posible, dar todo, entregar todo y saber que cuando te toca quedar afuera dejaste todo y te vas tranquilo con vos, en paz, sabiendo que hiciste absolutamente todo, que el equipo entregó todo. Indudablemente que sí, el primer torneo dejó la vara muy alta, pero uno siempre tiene la ilusión de estar compitiendo en lo más alto y la historia del club dice que siempre estuvimos compitiendo, dándole lucha a todos. Esta vez no lo pudimos lograr, pero es parte del deporte, esto no es matemática y muchas veces dos más dos no es cuatro. Hay un montón de cuestiones que, muchas veces, hacen que las cosas no resulten como uno hubiese querido, pero es parte del juego. Hay que seguir, tener fortaleza y templanza en esos momentos, aprender de lo que no se hizo bien y el próximo torneo habrá revancha.

¿Qué equipo te sorprendió y de cuál esperabas más?

Racing de Chivilcoy, más allá de sus individualidades, jugó muy bien como equipo y es de admirar la mentalidad tan ganadora que tuvieron a lo largo del año. Es muy difícil tener esa cantidad de partidos ganados, porque muchas veces el ganar te afloja y ellos no lo hicieron. Después, por momentos, Pilar jugó bien, lo vi muy sólido, pero en un momento decisivo el equipo flaqueó. Belgrano tuvo pasajes de muy buen básquet. Me gusta mucho el estilo de juego y el proyecto de River, que juega siempre igual y siempre está ahí. El año pasado contaba con más individualidades y cayeron en el primer Playoff, y este año quedó afuera con Racing en una serie lógica, pero siempre fiel a una idea de juego. Del que esperaba más y en un principio se lo ponía a la altura de Racing, fue el equipo de Tucumán, con un presupuesto muy grande, y sin embargo quedó afuera en el primer cruce de Playoff.


Dar vuelta la página: la proyección de una nueva temporada

¿Qué se viene de cara a la próxima temporada?

Ahora estamos nuevamente con el armado del equipo. Quiero involucrarme un poco más en el club con el tema de las formativas. Necesitamos ser un solo club, estar unidos y tener una idea de equipo, de estilo, una idea de conducir y llevar todo esto adelante desde los más chicos a los más grandes. Es algo muy difícil de concretar, pero es lo que queremos afrontar ahora. Necesitamos estar todos más unidos, se viene un momento muy lindo del club porque todas estas obras que se iniciaron van a cambiar no solo deportivamente, sino también culturalmente, a Sportivo. Ojalá que a partir de todo eso, la familia pueda volver al club como cuando nosotros éramos chicos.

¿Ya están las primeras caras para el plantel?

Sí, hoy por hoy tenemos confirmados a Pedro Lorusso, que participó con nosotros el torneo anterior; a Juan Ignacio Bello, que es un base que viene de Caza y Pesca de Don Torcuato, es anotador, atléticamente bien dotado, buena persona y va a llevar la responsabilidad de ser el 1 del equipo; a Jorge García, que va a permanecer en el club; y a Agustín Actis, que sería el 5 del equipo. Esos cuatros son por ahora los confirmados. Seguimos trabajando en la conformación del equipo y viendo cuáles serán los juveniles que participen de la pretemporada.

¿Tienen fecha para volver al trabajo?

Por el momento no, porque hay chicos que están participando de algunos torneos y dependemos de hasta donde avancen ellos con sus equipos. Una vez que terminen seguramente tendrán una semana de descanso. Ojala que podamos comenzar a trabajar a mediados de agosto.

¿Tenés algún plan para poder sentirte más cómodo vos desde tu lugar?

Estamos rearmándonos. Queremos que queden claros los roles, el trabajar más en equipo adentro y afuera bajo un mismo objetivo. Somos responsables de lo que pase deportivamente y de otras cuestiones también. Más allá de ganar o perder, hay que dejar una buena imagen, sabemos de la responsabilidad que tenemos. Estoy orgulloso de estar tanto tiempo en mi club, de poder participar nuevamente de un torneo nacional. Este es un torneo cada vez más profesional en el que cada vez tenemos que estar más preparados, estar mejor en cada uno de los detalles.

¿Qué te proponés como cambio de cara a tu futuro equipo?

Siempre uno intenta mejorar muchísimos aspectos. Puede ser que en estos momentos haya que hablar más con el equipo que antes, donde tal vez con una mirada o algo similar las cosas fluían. Ahora me parece que la comunicación tiene que ser distinta, sobre todo con los más jóvenes. Por ahí hay que prestarle más atención a algunos aspectos a los que uno no les daba tanta importancia.

¿Qué esperás del club?

Que pueda seguir creciendo. Ver terminado el sueño de las piletas, gimnasio nuevo, ver mucha gente dentro del club, que vuelva a haber muchos socios haciendo diferentes deportes y no solo a nivel federativo sino a nivel recreativo. En cuanto al básquet, poder seguir creciendo y tener esa posibilidad que no tuvimos años atrás de poder jugar un escaloncito más porque no estaba la infraestructura, que en algún momento de acá a no sé qué cantidad de años se nos dé. Creo que el club se merece ese lugar que alguna vez se ganó, de poder competir y disfrutarlo.

¿Qué te motiva a poner este nuevo desafío personal en 30 años de trabajo en el club?

El querer ser mejor cada vez, el desafío de un nuevo torneo importante, el tratar de competir contra los mejores y contra uno mismo que creo que es lo más complicado. El apego que siento por este club, la verdad es que me cuesta muchísimo no estar en el club, entonces hasta donde pueda tratar de hacer lo máximo para poder llevar al club lo más alto posible.

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