21 Ago
12:32

Agónica victoria de Atlético San Andrés

Por la fecha 14 de la URBA tercera división, el marrón viajó a Zárate para medirse ante Náutico Arsenal en lo que era un duelo clave para el elenco de Ingeniero Maschwitz, ya que saben que cada victoria tiene su peso en oro. En esta ocasión nunca se dieron por vencidos y de manera agónica, Nicolás Fernández convirtió la conversión que le dio el triunfo por 41 – 43 y desató la euforia, lágrimas y sensaciones de que se dio un gran paso.

El arranque del encuentro fue todo para el local que sabía manejar bien los tiempos y buscaba los espacios para ir vulnerando la defensa de un Atlético San Andrés que se sabía imponer, pero que dejaba algunos espacios y allí fue donde se produjo la sangría. Arsenal Zárate golpeó primero, tanto ir y meter contra el ingoal que defendía el marrón tuvo su merecido premio. Más allá de esto, la visita no bajó los brazos y supo responder para igualar las acciones.

Daba la sensación que a partir de allí el duelo se iba a tornar más parejo, pero los zarateños pusieron toda la carne en el asador y se lanzaron a sentenciar el pleito. Con buenos try y conversiones fueron marcando el rumbo y consiguieron irse al descanso con un contundente 36 – 19 que si no estaba el partido sentenciado, el marrón sabía que tenía que dejar todo en el segundo tiempo para poder revertir la historia.

Tras el descanso, Atlético San Andrés entró con otra energía, estaba mucho más decidido a revertir el resultado y sabían que podían. Así que el marrón comenzó a ir e ir contra una defensa que aguantaba como podía pero que sin dudas se desgastaba con cada avance de la visita. Las formaciones tanto fijas como móviles eran parejas, no había diferencia. Con el correr de los minutos, el desgaste comenzó a hacerse visible, sobre todo en Arsenal Zárate que fue dejando espacios y el gran trabajo físico de ASARC dio sus frutos, tanto fueron que en el tramo final se pusieron a tiro, estaban 41 – 36 y todo podía pasar.

Final no apto para cardíacos, las palpitaciones estaban a mil por hora, en el aire se palpaba que algo más iba a pasar en el minuto final. El marrón con la ovalada en su poder entendía que el terreno de juego era un tablero de ajedrez y debían sea como sea, llegar al igual rival. El empuje, el trabajo en equipo y el tener un mismo objetivo dio sus frutos cuando llegaron a tierra prometida y anotaron el tan merecido try por todo lo que dejaron en el segundo tiempo. Estaba el tanteador 41 – 41, ya era un empate agónico, pero algo más estaba en juego y era la victoria. Nicolás Fernández tenía en su pie la ilusión de todos los hinchas, jugadores y dirigentes del marrón.

Respiró profundo, midió el viento, se aisló del mundo y solamente miró a la hache, era él y los palos y comenzó a correr para patear y los corazones se aceleraron hasta que la trayectoria fue la óptima y terminó desatando la euforia en todo el plantel, Fernández fue el héroe de la tarde, agónico triunfo por 41 – 43 que le puso un broche de oro a la entrega de todo el plantel que ante la adversidad nunca se dio por vencido y consiguió un triunfo épico.

La próxima fecha (15) el marrón recibirá en Ingeniero Maschwitz a Los Pinos, rival que transita la mitad de tabla y que sin dudas será un rival duro de roer el cual exigirá al máximo a Atlético San Andrés.

*Imagen gentileza: phvagos

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