Se disputó la cuarta fecha de la Primera “B” de la URBA en donde Manuel Belgrano recibió en Ingeniero Maschwitz a uno de los punteros del certamen: C.U. de Quilmes. La misión era clara, extender el buen momento y hacer valer la localía.
Tras dos tiempos sumamente elecrtizantes y un final no apto para cardíacos, el marista se quedó con la victoria por un agonizante 29 – 25 y desatando la euforia en el público local. Por su parte, la Intermedia local se impuso ajustadamente 19 – 18 sobre Circulo Universitario.
El comienzo fue ideal para el dueño de casa. Con intensidad y precisión, Manuel Belgrano golpeó primero y se puso 7 – 0 tras un try a pura velocidad. Sin embargo, la respuesta de la visita no tardó en llegar, C.U. Quilmes encontró espacios y apoyó la ovalada para poner el 7 – 5, dejando en claro que el partido sería una batalla sin tregua.
El local estiró diferencias con un penal a los palos (10 – 5), pero nuevamente Quilmes mostró carácter y, con otro envío certero a las haches, achicó las diferencias (10 – 8). Así se fueron al descanso, en un primer tiempo parejo, disputado y sin tantas diferencias.
Pero hay que destacar el carácter de Manuel, que con varias amarillas supo aguantar y cubrir los espacios generados. El complemento elevó aún más la intensidad. La visita salió decidida y más despierta que el local y aprovechó esta situación para abrir el marcador con un try y pasar por primera vez al frente en el encuentro (10 – 15); acto seguido C.U. Quilmes amplió la ventaja 10 – 22 dejando al borde del KO al marista que parecía no encontrar soluciones y le costaba despertar.
Cuando parecía que la historia se inclinaba definitivamente a favor de la visita, Manuel Belgrano reaccionó con orgullo y amor propio. Apoyó un try clave y, tras la conversión, se acercó 17 – 22. El envión anímico fue total, y el equipo local empezó a dominar territorialmente. La remontada se concretó con una jugada colectiva brillante: apertura de la ovalada, precisión en los pases y un try que desató la euforia para el 24 – 22 con sabor a victoria.
Sin embargo, el suspenso estaba lejos de terminar. A falta de seis minutos, C.U. Quilmes acertó un penal y volvió a pasar al frente 24 – 25, silenciando momentáneamente al público.
El cierre fue inolvidable. Con el tiempo casi cumplido, Manuel Belgrano fue a buscarlo con determinación, jugó en campo rival y encontró el espacio decisivo para apoyar el try que selló el 29 – 25 final que desató la euforia y el desahogo tanto de jugadores, cuerpo técnico y del público que alentó sin parar a su equipo.
Victoria agónica, trabajada y cargada de emoción para Manuel Belgrano que sin dudas tuvo una muestra de carácter para lo que vendrá. La quinta fecha el marista visitará ni más ni menos que al puntero del certamen: Liceo Naval.
