El marista cayó 25 – 20 ante el líder de la Primera “B” de la URBA, en un partidazo correspondiente a la fecha 24. Con carácter, corazón y el empuje de su gente, estuvo cerca de una remontada memorable. Banco Nación resistió en los momentos más calientes y dio otro paso hacia el ascenso. Por su parte la Intermedia de Manuel Belgrano se impuso 41 – 5.
Desde el pitazo inicial, los dos equipos jugaron con la intensidad que exigía el encuentro. El primero en golpear fue el local, que abrió el marcador con un penal para adelantarse 3 – 0. Banco Nación respondió de la misma manera y emparejó las acciones en tres. El partido prometía emociones y cumplió. Con un gran marco de público, Manuel Belgrano se hizo fuerte en defensa, metió presión y buscó lastimar de contraataque. Tuvo la oportunidad de recuperar la ventaja con un penal, pero la ovalada pasó apenas desviada. La diferencia era mínima y cada detalle empezaba a pesar.
Banco Nación, fiel a su condición de líder, no dejó de insistir. Después de construir una serie de jugadas, encontró el espacio para lanzar a su wing rumbo al ingoal marista y apoyar el primer try de la tarde. Con el marcador 3 – 10, la visita parecía tomar el control.
Con el aliento de su gente como combustible, el marista adelantó sus líneas, acorraló a Banco contra su ingoal y lo obligó a defender durante largos pasajes. La presión tuvo su recompensa: después de insistir y empujar, el local consiguió el try que desató el festejo de las tribunas y puso el 10 – 10. El primer tiempo se cerró con una imagen que resumía lo que se vivía en la cancha: dos equipos dejando todo, un líder que quería imponer su jerarquía y un tercero que no se achicaba ante el desafío.
El complemento comenzó con Banco Nación decidido a marcar diferencias. La visita salió con mayor empuje, llevó el juego hacia el campo marista y encontró rápidamente el camino al ingoal para volver a ponerse arriba, esta vez por 10 – 17. El golpe se sintió todavía más cuando, tras la salida, Banco recuperó la ovalada y, con una sucesión de pases al contacto, volvió a apoyar. El 10 – 22 parecía abrir una brecha importante y complicaba seriamente las aspiraciones del local.
Sin embargo, si algo había demostrado Manuel Belgrano durante la tarde era que no se rendía fácilmente. Lejos de bajar los brazos, apretó el acelerador, ganó metros y volvió a meterse en partido con un nuevo try. El 15 – 22 renovó la ilusión y encendió a una tribuna que empujaba como si también estuviera dentro de la cancha.El marista fue por más. Con sacrificio, compromiso y un enorme trabajo colectivo, volvió a cargar contra la defensa visitante. Cada metro costaba, cada avance exigía el máximo esfuerzo, pero el equipo siguió insistiendo hasta encontrar otra vez el ingoal. El try dejó el marcador 20 – 22 y convirtió el cierre en un verdadero infierno para el puntero.
Manuel estaba en su mejor momento y la remontada parecía al alcance de la mano. Pero el rugby también se define por la capacidad de aprovechar las oportunidades. Cuando más apretaba el local, Banco Nación encontró un penal y acertó a los palos para estirar la diferencia a 20 – 25. Tres puntos que valieron oro y le permitieron tomar aire en medio de la tormenta. Los últimos minutos mantuvieron la tensión, con un Manuel Belgrano que había dejado el alma en cada pelota y un Banco Nación que supo sostener la ventaja hasta el pitazo final.
Banco Nación se llevó un triunfo fundamental por 20 – 25 y dio otro paso en su camino hacia el ascenso. Supo resistir cuando el partido se le complicó y encontró los puntos necesarios para salir de una cancha difícil con la victoria. Manuel Belgrano, por su parte, se quedó con las manos vacías, pero no sin argumentos. Peleó, reaccionó cuando parecía contra las cuerdas y estuvo a solo dos puntos de igualar el encuentro antes del penal decisivo. Manuel Belgrano dejó un mensaje contundente: está preparado para dar pelea ante cualquiera.
Manuel Belgrano ya se prepara para afrontar un nuevo desafío ante Mariano Moreno, en un duelo correspondiente a la fecha 25 que promete emociones de principio a fin. Con el apoyo de su gente y la ilusión de conseguir un resultado positivo, el conjunto local buscará hacerse fuerte en casa y regalarle una alegría a sus hinchas.

