El Marista venció 32 – 12 a Vicentinos en Ingeniero Maschwitz, por la fecha 22 de la Primera “B” de la URBA. Después de sacar una amplia ventaja en la primera mitad, debió soportar una fuerte reacción de la visita en el complemento. Un contragolpe sobre el final le permitió al manucho ponerle el broche a una tarde de mucho esfuerzo. La intermedia local ganó 41 – 38.
El viento fue uno de los protagonistas. Condicionó el juego y obligó a los dos equipos a buscar alternativas, con un partido que tuvo mucho tránsito por abajo y una disputa permanente por cada metro de terreno. En ese escenario, Manuel Belgrano fue el primero en pegar. Un penal le permitió abrir el marcador y ponerse 3 – 0 arriba. El local tomó confianza, siguió buscando y, después de insistir sobre la defensa de Vicentinos, consiguió quebrar las líneas para apoyar el primer try de la tarde y estirar la ventaja a 8-0.
La visita no se quedó de brazos cruzados. Levantó considerablemente su nivel y comenzó a llevar al Marista contra su propio ingoal. Vicentinos tuvo más de una oportunidad para descontar, pero se encontró una y otra vez con una defensa local que respondió con mucha firmeza. Y cuando Vicentinos no pudo concretar, Manuel Belgrano aprovechó. De contragolpe, con varios pases al contacto y avanzando metro a metro, el conjunto local volvió a meterse en zona de definición hasta conseguir un nuevo try. El marcador ya estaba 13 – 0 y el partido comenzaba a tomar color marista.
Vicentinos volvió a intentarlo, pero otra vez apareció la defensa de Manuel Belgrano. Una recuperación cargada de picardía terminó convirtiéndose en una nueva oportunidad de ataque y, a pocos minutos del final de la primera mitad, el local volvió a apoyar para irse al descanso arriba por 20 – 0.
El segundo tiempo arrancó de la mejor manera para el conjunto que hace las veces de local en Maschwitz. Una larga secuencia de pases de izquierda a derecha permitió abrir la defensa visitante y encontrar al wing, que apareció por afuera para apoyar un nuevo try (25 – 0).
Parecía que la historia estaba encaminada, pero Vicentinos tenía otra respuesta preparada. La visita siguió empujando, ganó metros y consiguió finalmente el premio a tanta insistencia. Promediando el complemento, logró llevar a la defensa marista hasta el límite y encontró el try que puso el marcador 25 – 5.
El envión no se detuvo. Vicentinos volvió a instalarse cerca del ingoal local y consiguió un try penal para acercarse 25 – 12. Además, Manuel Belgrano quedó con un jugador menos y el partido cambió definitivamente de dueño territorial.
A partir de allí fue prácticamente un monólogo visitante en cuanto a territorio y posesión. Vicentinos acorraló al Marista contra su ingoal y buscó por todos los caminos una remontada que, minutos antes, parecía impensada. Pero Manuel Belgrano resistió. Con una defensa de dientes apretados, tackle tras tackle, el local consiguió sostenerse de pie en los momentos más complicados de la tarde. El ingoal marista se convirtió en una verdadera fortaleza y cada ataque de Vicentinos chocó contra una camiseta que se multiplicó para evitar otro try.
Cuando el partido se encaminaba hacia el final y Vicentinos continuaba buscando, Manuel Belgrano encontró un contragolpe letal. La escapada terminó en try y, con la posterior patada, el conjunto local puso cifras definitivas: 32 – 12. Así, Manuel Belgrano se quedó con un triunfo que tuvo dos historias diferentes: la contundencia y efectividad de la primera mitad, y la resistencia de un segundo tiempo en el que debió defender durante largos minutos ante la presión de Vicentinos.
En la próxima fecha (23), Manuel Belgrano tendrá una cita especial: deberá visitar a Delta, en una nueva edición del clásico zonal entre dos conjuntos que se conocen y mucho.

