Durante el 2021, el objetivo era claro, estar en la final para poder disputar el ascenso a grupo III, el rival en semifinales era el duro Floresta, que viajó a Maschwitz con la misma misión. El marco de público fue espectacular y dejó entrever que locales y visitantes anhelaban ver a su equipo en la final. Tras un primer tiempo dinámico y un segundo más pensado, fue Atlético San Andrés Rugby Club quien logró, entre lágrimas y sonrisas, meterse en la instancia definitiva al imponerse 28 – 19. Ahora la definición será ante Berisso que se impuso 19 – 24 ante Almafuerte.
La entrada de ambos planteles fue épica, dos pasillos interminables del público alentando a sus equipos, el ambiente festivo, los cánticos y sobre todo el respeto entre ambas instituciones dieron un marco especial para una tarde única en Ingeniero Maschwitz. Los jugadores ingresaron muy motivados al encuentro, los tres árbitros sabían que había mucho en juego y estuvieron a la altura de las circunstancias. La ovalada tomó altura y allí todo comenzó, la cancha pasó a ser un tablero de ajedrez en donde las piezas se movían a la perfección.
El primero en comenzar imponiendo condiciones fue el local, que a pura garra fue empujando a Floresta contra su ingoal, tanto fueron, que los visitantes cometieron un penal, pero el apertura falló su patada. Poco importó al marrón que a pura actitud siguió avanzando hasta lograr encontrar un espacio y tras una patada larga y una corrida increíble del wing, se consiguió el primer festejo para ASARC. Era el 7 – 0 y eso le permitió sacarse la presión.
Tras el tanto, Floresta creció y llevó al marrón contra su ingoal, pero allí se toparon con una verdadera muralla que a puro tackle fueron deteniendo todas las embestidas que generaba un movedizo conjunto visitante que buscaba los espacios pero no los encontraba. Tras una recuperación, fue el local quien en los pies de su apertura encontró un misil dirigido a los palos y anotó un drop digno de una semifinal. El 10 – 0 daba más tranquilidad pero redoblaba las intenciones de Floresta.
Las pulsaciones crecían minuto a minuto y un cruce entre dos jugadores generó que el árbitro tenga que expulsar a un jugador por lado. Con uno menos, los espacios crecieron, era cuestión de saber aprovecharlos y con una corrida en solitario, Floresta consiguió reducir las diferencias y ponerse 10 – 5. Tras ese try, fue todo del marrón, que comenzó a mover mejor la ovalada y fue consiguiendo espacios, tal es así que llegó un nuevo try (15-5). Sobre el final del primer tiempo, Floresta se quedó con un hombre menos tras una roja por un pisotón y allí el apertura apuntó a los palos y puso el 18 – 5.
Tras la charla técnica, los dos equipos saltaron a la cancha decididos dar un gran espectáculo. Floresta tenía la complicación de tener que ir a buscar el encuentro con un jugador menos y eso hizo que estén atentos a no dejar espacios, mientras que Atlético San Andrés estaba agazapado esperando el momento para atacar y sentenciar el pleito.
El complemento fue palo a palo, en los visitantes nunca se notó el hombre de menos y como indicaban los papeles, fueron ellos los que buscaron revertir la situación, mientras que los locales aguantaban y tackleaban todo lo que se movía. La muralla volvió a estar y los cambios que realizaron, renovaron las energías en una defensa que no dejaba prácticamente espacios. Más allá de que hubo tries en ambos lados, cuando la cosa estaba 28 – 12, el tiempo comenzó a jugar a favor de los locales, que aguantaban y jugaban con inteligencia. Un nuevo try más conversión por parte de Floresta puso las cifras definitivas en un 28 – 19, pero fue solo a modo decorativo, ya que en Maschwitz la fiesta había comenzado, restaba poco tiempo y la heroica era imposible porque la seguridad, la garra y la actitud del marrón nunca mermó y por eso cuando el juez decretó el final, estalló en felicidad, lagrimas y abrazos Atlético San Andrés.
Para destacar la actitud de Floresta que aplaudió y reconoció al conjunto local y luego este hizo lo mismo para demostrar los grandes valores que tiene este hermoso deporte, en donde locales y visitantes pudieron convivir sin ningún tipo de problema.
Ahora queda un paso más, Berisso es el último escollo a superar para conseguir el tan ansiado ascenso a grupo III. En Maschwitz saben que no es algo imposible y que sin dudas se puede llegar a conseguir, nuevamente habrá que trabajar duro e intenso para volver a entrar bien concentrados y cumplir con el plan de juego y cerrar un 2021 de la mejor manera posible.