El pasado sábado, la Selección Argentina de fútbol para ciegos venció con autoridad por 4 a 1 a Costa Rica en el partido por el tercer puesto, cerrando su participación en la Copa América de Brasil con una sonrisa y una nueva presea de bronce para las vitrinas nacionales.
El camino de los dirigidos por Darío Lencina había sido impecable, logrando la clasificación a las semifinales con puntaje ideal. Sin embargo, el pasado jueves el destino les jugó una mala pasada: tras un partido sumamente difícil, trabado y disputado, Argentina cayó por penales ante Colombia, quedando a un paso de la gran final.
Lejos de caerse anímicamente, el plantel argentino demostró su vigencia y templanza. En el duelo clave por el podio, el goleador Maximiliano Espinillo (en dos oportunidades), Ángel Deldo e Ignacio Oviedo firmaron el 4-1 definitivo sobre el seleccionado costarricense.
El plantel del bronce
El éxito es el resultado de un largo proceso colectivo. La delegación nacional en San Pablo estuvo integrada por:Arqueros: Guido Consoni y Germán Muleck.Jugadores de campo: Federico Accardi, Ángel Deldo, Maximiliano Espinillo, Ezequiel «Junior» Fernándes, Jesús Merlos, Matías Olivera, Ignacio Oviedo, Froilán Padilla, Braian Pereyra y Mario Ríos. Cuerpo técnico: Darío Lencina (DT), Abel Estigarribia (guía y AC), Gustavo Aguirre (entrenador de arqueros), Gabriel Scaglione (PF), Andrea Plinski (psicóloga) y Nahuel Fuentes (masajista).
Tras la consagración, la Federación Argentina de Deportes para Ciegos (FADeC) emitió un emotivo mensaje de agradecimiento: «Ser representados por ustedes nos hace sentir orgullosos de haber nacido en este país», destacando la perseverancia y la entrega de un equipo que volvió a dejar la bandera en lo más alto.
Brasil festejó en casa
En el partido decisivo del torneo, el anfitrión Brasil se coronó campeón tras golear 3 a 0 a Colombia. Los goles del clásico sudamericano que definió el título fueron convertidos por Maicon Mendes, Raimundo Nonato y Jardiel.
Fotos: Facebook FADEC
