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martes 13 octubre, 2026
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Gesta mundial: Yanina Minaglia firmó el mejor tiempo de una mujer argentina en el mítico Kona

Con un registro espectacular por debajo de las 10 horas, la triatleta argentina Yanina Minaglia, conquistó un heroico cuarto puesto de su categoría para subirse al podio mundial. Además, se ubicó 40.ª en la general de damas y finalizó en el puesto 504 entre más de 2300 competidores de todo el planeta.

El Campeonato Mundial de IRONMAN en Kona es conocido internacionalmente por ser la prueba más cruda del triatlón de larga distancia. Lograr completarlo es un reto extremo, pero meterse en el podio superando los registros históricos de nuestro país es una gesta reservada para muy pocas. Eso fue exactamente lo que firmó Yanina Minaglia al conquistar un heroico 4° puesto en su categoría y consolidarse como la mejor argentina de la competencia dentro del top 5 mundial. Pero el dato más valioso y trascendental de su jornada fue cronométrico: logró romper la mítica barrera de las 10 horas con un registro oficial de 9h57m38s, estableciendo el récord absoluto para una mujer argentina en el exigente circuito de Kona, dejando atrás la anterior mejor marca nacional de 10h02.

La histórica recompensa llegó tras una jornada cargada de emociones, donde la fortaleza mental de la atleta local fue la verdadera clave para no abandonar ante la frustración. “Este año vine con un objetivo un poco más exigente. A diferencia de otras ediciones que quizás la hice un poco más relajada, esta vez fue mentalmente dura” confesó Yanina tras cruzar la meta, visiblemente emocionada por un resultado tan gratificante tras incontables horas de entrenamiento.

El agua dio el visto bueno, el viento desató la batalla

La carrera comenzó de manera espectacular en las aguas del Pacífico, marcando el inicio de los extenuantes 226 kilómetros de recorrido. “La parte del agua estuvo movida con oleajes, veníamos de varios días del mar bastante complicado, pero no se sintió tanta corriente, así que lo disfruté. Claramente es la parte más cortita, pero la que generalmente más destruyo”, detalló la triatleta.

El verdadero punto de quiebre y el inicio de la “lucha” llegó sobre las dos ruedas. Las sensaciones iniciales hacían ilusionar con una jornada perfecta: los primeros 95 kilómetros fueron impecables. Sin embargo, el característico e implacable clima de Kona cambió las reglas del juego a la vuelta de la ruta ciclista.

“Nos agarró el viento de frente y cruzado de frente. A partir del kilómetro 95 en adelante fue una lucha mental y física de casi 5 horas. Fue una bici durísima; creo que de las tres veces que vine, fue la bicicleta más dura”.

Afortunadamente, el cielo encapotado le dio una tregua con el calor extremo. Aun así, Yanina no dejó nada al azar y ejecutó una estrategia perfecta de hidratación y consumo para contrarrestar el desgaste energético de semejante desgaste físico.

Superar la crisis de la maratón con el empuje de la familia

El running comenzó con buenas sensaciones durante los primeros 12 kilómetros de la maratón, pero la distancia extendida en Hawái no perdona y el cansancio acumulado empezó a jugar en contra. “Es una carrera tan larga que hay un sube y baja todo el tiempo. Después no pude mantener el ritmo que yo quería hacer, entonces la cabeza me jugó un poco en contra. Por momentos pensé en caminar, pero seguimos adelante con el objetivo firme”, relató sobre los momentos más oscuros de la prueba.

En ese tramo crítico, el apoyo de sus seres queridos fue el combustible indispensable. Su familia estuvo estratégicamente apostada a lo largo del circuito de “ida y vuelta”. Especialmente su compañero, Sebastián, quien se transformó en su estratega en tiempo real: estuvo presente en casi todos los puestos de hidratación dándole referencias de las posiciones y empujándola a no bajar los brazos.

El punto de inflexión definitivo ocurrió entre los kilómetros 28 y 30. Con la meta cada vez más cerca y encarando las últimas subidas del recorrido, Yanina logró reacomodar su ritmo. Al enterarse de su posición, sacó las últimas fuerzas que le quedaban para defender un lugar de privilegio.

Una actuación colosal en los números generales

Minaglia viajó a Hawái con la meta fija de meterse en el Top 5 mundial. Cruzar la meta en el cuarto lugar con un tiempo récord para las compatriotas que pisaron la isla —marcando un hito inoxidable al congelar el reloj en 9h57m38s— superó incluso sus expectativas.

El impacto de su rendimiento se magnifica al analizar las planillas oficiales de la competencia: además de su podio de categoría, Yanina alcanzó un impresionante puesto 40° en la clasificación General de Damas (entre 629 triatletas mujeres) y se ubicó en la posición 504 de la general absoluta de la prueba sobre un total de 2.333 competidores de elite planetaria.

“Obtener el cuarto puesto fue sorpresivo y aparte muy gratificante, después de tantas horas de entrenamiento”, concluyó la gran referente de Escobar, quien vuelve a dejar la bandera argentina en lo más alto del triatlón internacional.